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Texto: Picasso
MÁLAGA Azul, blanco y añil, postal y marinero. De azul se arrancó el toro del toril, de azul el toro del chiquero. De azul se arrancó el toro. ¡Oh, guitarra de oro, oh toro por el mar, toro y torero. España fina tela de araña, guadaña y musaraña, braña, entraña, cucaña, saña y pipirigaña, y todo lo que suena y que consuena contigo: España, España. El toro que se estrena y que se llena de ti y en ti se baña se laña y se deslaña, se estaña y desestaña, como toro que es toro y azul toro de España Picasso: maternidad azul, arlequín rosa. Es la alegría pura una niña preñada la gracia, el ángel, una cabra dichosa, rosadamente rosa, tras otra niña sonrosada. Y la tristeza más tristeza, una mujer que plancha, doblada la cabeza, azulada. ¿Quién sabrá de la suerte de la línea, de la aventura del color? Una mañana vaciados los ojos de receta, se arrojan a la mar: una paleta. Y se descubre esa ventana que se entreabre al mediodía de otro nuevo planeta desnudo y con rigor de geometría. (¿Qué queda de la mano real, del instrumento, del sonido? Un invento, un nuevo dios sin parecido.) Entre el ayer y el hoy se desgaja lo que más se asemeja a un cataclismo. Trae rigideces de mortaja, separación de abismo. El cubismo.
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NOTAS PARA EL COMENTARIO I) Texto y contexto
El poema pertenece al libro de Rafael Alberti A la pintura, escrito entre 1945 y 1952. En esta obra, dedicada a Picasso, Albert recoge una serie de poemas relacionados con pintores (Piero de la Francesca, Beato Azul Angélico, El Bosco, Goya...), y con instrumentos o técnicas pictóricas: Al pincel, A la acuarela, A la perspectiva, Divina proporción... Al igual que algunos escritores modernistas (por ejemplo, Manuel Machado) Alberti busca sustituir la paleta del pintor por la riqueza verbal, los colores por los recursos poéticos así como sugerir las formas por el léxico existente o creado por el autor (como en el caso del poema dedicado a El Bosco), utilizando la sintaxis para dar coherencia al conjunto. En el caso del poema que nos ocupa se valdrá de otro recurso, el caligrama, para aumentar el sentido plástico del poema. Además de la vocación pictórica de Alberti, conviene tener en cuenta que no sólo comparte con Pablo Picasso afinidades estéticas e ideológicas (ambos militan en esta época en el Partido Comunista) sino que uno y otro han tenido que exiliarse la terminar la Guerra Civil para evitar la represión franquista. Sobre este hecho de los españoles privados de su patria por el fascismo se va a organizar el poema. Sobre este hecho y sobre la falacia de la propoganda fascista de esta época (estamos en la llamada Guerra Fría) que, para justificar su brutalidad y la sinrazón de una sanguinaria dictadura, voceaba que los exiliados eran unos comunistas a sueldo de Moscú, que no eran verdaderos españoles. Frente a ello Alberti va a construir un poema sobre dos ejes entelazados: España y Picasso. El pintor malagueño, al igual que la mayoría de quienes, exiliándose, pudieron evitar ser asesinados o encarcelados por el franquismo, representa la belleza, la creatividad, la fuerza, la tradición artística y cultural de nuestro país sin renunciar por ello a la apertura a otras corrientes y a denunciar cuanto hay de retrógrado o mostrenco en nuestro pasado y presente. El poema se podría resumir así:
Para desarrollar este razonamiento, Alberti construye uno de sus poemas más ambiciosos en lo que a los recursos poéticos[1] y expresividad verbal y plástica se refiere. Vamos a la primera parte dedicada al país del pintor.
II) España Esta primera parte se divide, a su vez, en dos: la que va desde el inicio hasta España y la que llega hasta Picasso. ç El poeta se sirve, en sus ocho primeros versos, de un pretexto alegórico que va a estar presente en todo el poema: La relación entre España y los toros no sólo se establece porque la lidia sea algo típicamente español, sino porque el animal, el torero y la corrida representan la barbarie y la belleza, el valor y la temeridad, la crueldad y el sacrificio, la plasticidad y el horror de la muerte. Enfrentamientos que veremos en la estrofa siguiente referidos a España y que alcanzarán su expresión más brutal en las guerras civiles, como la reflejada en el Guernica, en la cual, como sentencia el último verso, el juego del arte comienza a ser un juego explosivo. Pero en estos primeros ocho versos, el poeta va a partir de un hecho físico para engarzar en él sus imágenes: la piel de toro con la que se identifica a España. Para subrayar esta idea formal, Alberti construye un caligrama en el que estos versos configuran el mapa de nuestro país. A partir de aquí, las metáforas y metonimias quedan claras: España (la piel de toro, el toro) es una península rodeada de mares. Esos azules se complementan con los del cielo tantas veces despejado, y con el blanco de las casas, sobre todo en el sur (Picasso es malagueño y Málaga aparece debajo del nombre del pintor en este poema). De ahí las metonimias con las que comienza el poema: azul, blanco y añil, postal y marinero. Después vendrán las metáforas que recrean la visión pictórica de España desde lejos, sea desde un avión o un barco: la de un toro_España_ arrancándose del toril o del chiquero azules _mar y cielo_. Con La guitarra de oro el poeta gaditano completa el cuadro: la guitarra es otro de los símbolos de la cultura española, sobre todo del cante jondo y el color dorado, evoca, además del de la guitarra, la presencia del sol y de la luz. En los 12 versos siguientes los recursos poéticos se intensifican. Si en los anteriores versos se habían empleado imágenes fundamentalmente plásticas con una técnica descriptiva impresionista y su correspondiente estilo nominal (sólo hay un verbo, arrancó), en este fragmento las metáforas plásticas se combinan con efectos musicales y con acciones que reflejen algunos rasgos del carácter de los españoles y de nuestra historia. La descripción de nuestro país y las reflexión sobre sus habitantes termina recogiendo la idea antes desarrollada: como toro que es toro y azul toro de España. La profusión de recursos poéticos en este fragmento exige un análisis más detallado. Como puede observar cualquier lector, si en el párrafo anterior la imagen organizativa era la de la piel de toro, aquí va a ser la de una letra: la ñ, exclusiva de nuestro alfabeto y que entra no sólo en el nombre del país sino en la palabra que más utilizamos los españoles, hasta el punto que si en otros lugares de América nos denominan gallegos, en Chile nos llaman "los coños". Esta grafía (y su sonido correspondiente) permite al poeta utilizar recursos fónicos o musicales: la paranomasia y la aliteración presentes en todo el fragmento al emplear palabras de sonido parecido y la repetición insistente de esta articulación nasal-palatal-sonora, la onomatopeya (pipirigaña) y la derivación: suena-consuena, laña-deslaña, estaña-desestaña. Junto a estos recusos fónicos encontramos otros semánticos que dan sentido pleno al fragmento y explican el mensaje que quiere transmitir el poeta: España es, como todos, un país con sus virtudes y defectos, sus alegrías y sus tristezas, capaz de gestas heroicas y acciones miserables, del amor y el odio. Las metáforas y antítesis se agrupan en dos campos semánticos, uno positivo y otro negativos. Veámoslo:
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NOTAS [1]Pulsa AQUÍ para acceder a la explicación sobre el significado y uso de los recursos poéticos [2] Pulsando en los textos marcados en rojo se accede a los cuadros correspondientes de Picasso |
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