Mateo Alemán 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sonetos 
a 
Guzmán
de
Alfarache

 

I

La Vida de Guzmán, mozo perdido,

por Mateo Alemán historiada,

es una voz del cielo al mundo dada

que dice: “Huid de ser lo que este ha sido”.

Señal es del peligro conocido

adonde fue la nave zozobrada,

con que la sirte queda señalada

por donde a tantos males ha venido.

El delicado estilo de su pluma

advierte en una vida picaresca

cuál debe ser la honesta, justa y buena.

Esta ficción es una breve suma,

que, aunque entretenimiento nos parezca,

de morales consejos está llena.

 

 II

Que entre las armas del heroico Aquiles

templen su lira el griego y mantuano,

y entone el verso el cordobés Lucano

para las disensiones más civiles;

que con sentencias graves y sutiles

alumbre al mundo el orador romano,

y entre la fértil pluma del toscano,

sabia Helicona, tu licor destiles,

hazaña es alta y mucha gallardía,

aunque los hizo fáciles y prestos

la ocasión, los sujetos y la historia.

Pero que de la humilde picardía

Mateo Alemán levante a todos estos

ejemplo es digno de inmortal memoria.

III

Yo fui el acelerado a quien el celo,

viéndome de otro amante preferido,

imitando su voz, seña y vestido,

ciego con el enojo de un martelo;

a los hombres cruel, traidor al cielo,

a Clorina inocente, aleve he sido;

Caúsome de mi amor y de su olvido

memoria eterna y lágrimas al suelo.

Una mano y la vida al ángel bello,

por venganza, quité con inclemencia;

desdeñóme y amaba otro mi amigo.

Ese me puso aquí las mías al cuello,

fue parte, juez, testigo; y su sentencia,

según mi culpa, aun es poco castigo.

 

IV

No menos admirable imaginamos

al soberano artífice infinito

 por hacer un pequeño y vil mosquito,

en quien tan varios miembros contemplamos,

que un elefante, do también hallamos

otros tantos, pues es de más perito

poner el mundo en la uña bien descrito

que en los mayores mapas que miramos.

Así pues, oh González, entendemos

por un bajo guitón y miserable

mejor tu raro ingenio y agudeza

que si como jurista, que sabemos

eres de nuestro tiempo el más notable,

subieras con tu pluma en grande alteza.

V

¿Por qué os llamáis Onofre Caballero?

Que más vale un guitón tan sublimado,

a quien hemos de ver eternizado,

que no quien es al fin perecedero.

Lo que la espada ilustra la más guerrero

y la pluma al que más ha celebrado,

todos juzgan llegar a un mismo grado,

mas yo, guitón, a todos os prefiero.

Y así no sufro bien dejéis tal nombre,

si no es con más ventaja que trocarle

por el de caballero solamente.

De príncipe y de rey tomad renombre

y de sus libros ya, pues no hay hallarle

cual vos desde el ocaso hasta el oriente.

 

IR AL ÍNDICE GENERAL