|
Antonio Enríquez Gómez |
|
![]() |
Al curso y velocidad del tiempo |
|
AL CURSO Y VELOCIDAD DEL TIEMPO Este que, exhalación sin consumirse, por los cuatro elementos se pasea, palestra es de mi marcial pelea y campo que no espera dividirse. Voile siguiendo, y sígueme sin irse, voime quedando, y por quedarse emplea su mismo vuelo, y hallo que desea ir y quedarse y con quedar partirse. Mi error me dice que su rapto apruebe, pero ¿dónde camino, si su esfera casi lo eterno con las alas mueve? No me atrevo a seguirle aunque quisiera. que corre mucho y temo que me lleve en el último fin de la carrera.
|
|
A LA PERDIDA LIBERTAD DE LA
PATRIA Si de la libertad desposeído estoy y formo voz, ¿cómo lamento suspiros que se quedan en el viento, pesares que no llegan al oído? Quien su patria perdió tiene perdido el que juzga tener entendimiento, que el que vive sujeto al sentimiento y no muere, carece de sentido. Mas es que como vive la esperanza, vecina del dolor, por consolarme, dice que tenga en ella confianza; pero mejor le fuera no engañarme, pues si me sale falsa su fianza he de pagar la deuda con matarme. PULSA AQUÍ PARA LEER POEMAS RELACIONADOS CON EXILIADOS |
|
¿Qué incendio sin espíritu se sube a la eminencia del discurso, cuando ser presumí lucero, derribando el muro denso desta hinchada nube? ¿En qué volcán me abraso, si yo anduve en mi primera edad siempre vagando simples regiones, dócil alentando la infancia alegre que en mis años tuve? ¡Oh hidrópica ambición!, ¡sin duda alguna tú eres la llama que me abrasa el pecho, sedienta de los bienes de Fortuna! Déjame ya con el agravio hecho, vuélveme a la inocencia de la cuna, pues por hacerme grande, me has deshecho. |
PULSA AQUÍ PARA LEER UN ARTÍCULO SOBRE ENRÍQUEZ GÓMEZ