SIETE SUEÑOS, SIETE CON CHANCOS
1. Soñé que te escribía un poema, pero solo podía decir los dos primeros versos (qué largo es el camino del desamor en los amores tardíos) porque para entonces tú te habías ido.
2. Soñé que tu cuerpo iluminaba mis sueños.
3. Soñé que, en tu silente desnudez, leías Las
flores del mar. Y mi sombra intentaba acariciarte. Pero tu
cuerpo se convertía en pétalos de rosas ambarinas que, ingrávidos y esquivos, me
explicaban que jamás comprendí a Baudelaire.
4. Soñé que desanudabas la placidez de nuestros cuerpos con reproches destemplados, por haber invadido tu intimidad pidiéndote cuentas por unos calzoncillos que no eran míos y la asistenta había guardado en mi cajón de la mesilla de noche.
5. Soñé que habríamos sido felices si yo hubiese podido soñar ese sueño.
6. Soñé que me miraba en el espejo y no me reconocía. Porque el espejo era las pupilas de tus dulces ojos que iban moldeando mi figura que, poco a poco, iba menguando hasta ser sólo una brizna en el embudo de tus pensamientos.
7. Soñé que tú me soñabas.
(noviembre de 2009